ANTROPOLOGIA FILOSOFICA (décimos) ITA 2011

Publicado en por beyesepang

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A través de la historia podemos darnos cuenta de que el concepto del hombre, varía según las diferentes culturas de los pueblos, es evidente que la definición que manejamos de nosotros mismos resalta en gran parte la aptitud o respuesta que tengamos ante nuestro entorno, el cual dependerá directamente del concepto que demos a nosotros mismos como los seres humanos que somos. La antropología filosófica pone como centro de su reflexión al ser humano, busca comprender al hombre como un ser que vive y sabe que vive en este mundo.

El saber humano es la dimensión propia del ser pues es el único ente biológico que necesita comprenderse para saber quién es, quién quiere ser y qué puede hacer con su vida. Pero ¿para que estudiar antropología filosófica dentro de las carreras sociales y humanas? ¿acaso ese asunto no les compete solamente a aquellas personas que siguen alguna licenciatura en filosofía, psicología, sociología o antropología?, pues no, la enseñanza de la antropología filosófica nos ayudara a conocer y fundamentar el camino del ser humano, tratar de responder a las cuestiones existenciales ¿Qué es el hombre?, ¿De dónde venimos?, ¿Hacia dónde vamos?, etc.

El propósito de la antropología filosófica es identificar las características de la especie humana, tomando en cuenta todos los aspectos de la realidad: material, biológica, económica, histórica, cultural, etc. Pero esto no significa que sea el producto de una combinación o síntesis de diversas disciplinas. En este sentido, la antropología filosófica no es una ciencia social, sino que está más cerca a la Filosofía. Como disciplina filosófica, no abandona su pretensión de comprender al hombre más allá de los límites de las distintas ciencias.

La antropología filosófica se pregunta, en primera instancia, por el origen del ser humano. Su proceso de aparición y asentamiento en el conjunto de la realidad. Esta cuestión puede condensarse en la pregunta: ¿Cómo surgió el hombre?

Además, se pregunta por la naturaleza del ser humano, se pregunta lo que diferencia al ser humano de todos los demás seres, cómo se define a través de su existencia histórica, etc. Tales interrogantes fundamentales de la Antropología Filosófica pueden ser condensadas en una pregunta radical: ¿Qué es el hombre?

Sin embargo no todo es tan claro como parece, es necesario advertir que existe un gran debate en torno al objeto de la antropología filosófica, hoy se ha vuelto más problemático, debido a la multiplicación de discursos y nuevas teorías que hablan acerca del origen y destino del ser humano. Lo que queremos decir es que poseemos discursos acerca del hombre pero no la verdad ni una respuesta concreta al sentido de la vida. En síntesis no basta con saber que somos simples personas pertenecientes a un sistema x, hace falta ir más allá de lo que nuestros ojos pueden divisar, ampliar nuestra mente para poder comprender lo que significa ser humano y poder darle una explicación a nuestra existencia en el planeta Tierra.

Concepciones y orígenes a través de la historia

Pero las ideas que plantea la antropología filosófica, toda esa búsqueda de respuestas que el hombre se han venido planteado a lo largo de la historia, sin embargo seria hasta mediados del siglo XIX que nace la antropología como ciencia aunque la idea Antropofilosofica se ha dado todo el tiempo.


- En la Edad Antigua diversos autores ofrecieron reflexiones filosóficas sobre el hombre. Como síntesis de sus ideas, podemos evocar a algunos de ellos: Platón: El hombre tiene un alma unida a un cuerpo, y necesita mover a ambos simultáneamente (Timeo) si bien el alma tiene el primado sobre el cuerpo (Fedón, República).

Aristóteles: El hombre es una sustancia compuesta de cuerpo y alma.


- En la Edad Media reino un periodo teocéntrico, en el que todo gira en torno al concepto de Dios. Al hombre se le interpreta por su relación con Dios, el hombre es un ser creado por Dios a su imagen y semejanza (posesión de inteligencia y capacidad de amar). Al hombre se le considera compuesto de cuerpo y alma, ésta es considerada algo de naturaleza espiritual, libre e inmortal.

San Agustín se apoya en un argumento platónico y dice respecto a Platón: “Nadie como Platón se ha acercado tanto a nosotros”. Aparece, por tanto, la idea de salvación eterna, ésta vida es un tránsito; un camino para conseguir la vida eterna por medio de la virtud que consiste en obedecer los mandamientos de la ley de Dios y conduce a la felicidad de la salvación eterna, la vida sólo tiene sentido como camino de salvación. Lo contrario sería la condenación eterna.


- En la Edad Moderna, Descartes que es el iniciador de una teoría del racionalismo, plantea que a nosotros se nos permite saber cuando un conocimiento es verdadero o no lo es. “Una idea es verdadera cuando es evidente a la razón”. Él cree que lo que distingue al hombre de los animales no es el cuerpo sino el alma. Él argumenta que el alma es una verdad existente a la razón y por lo tanto no se puede dudar de su existencia, identifica el alma con nuestro pensamiento. Todos los hombres tienen conciencia de sí mismos y a esa conciencia se le llama alma.


- En la Edad Contemporánea, Immanuel Kant contrapone los conceptos de naturaleza y persona. La persona posee conciencia moral y es el único ser que la posee. Kant define a la persona como “la libertad e independencia frente al mecanicismo de la naturaleza entera”. La persona es el único ser del universo sometido a leyes propias, es decir, sometido a leyes puras, prácticas establecidas por su propia razón. “La persona es la libertad de un ser racional sometido a leyes morales”. Estas leyes morales de las que habla Kant se las da el ser racional a sí mismo, lo cual no quiere decir que sean arbitrarias

Concepto de hominización y psyque humana

Lo que a continuación se detalla son breves conceptos sobre la Evolución Humana (hominización) y el estudio de la Psyque Humana, con esto se espera que lo que se discute aquí sirva para fomentar una introducción a las problemáticas planteadas en el estudio de los temas expuestos:

EVOLUCIÓN HUMANA U HOMINIZACIÓN.- explica el proceso de evolución biológica de la especie humana desde sus ancestros hasta el estado actual. El estudio de dicho proceso requiere un análisis interdisciplinar en el que se aúnen conocimientos procedentes de ciencias como la genética, la antropología física, la paleontología, la arqueología y la primatologia. El término humano, en el contexto de su evolución, se refiere a los individuos del género Homo. Sin embargo, los estudios de la evolución humana incluyen otros homínidos, como el Australopithecus, etc. Los científicos han estimado que las líneas evolutivas de los seres humanos y de los chimpancés se separaron hace entre 5 y 7 millones de años. A partir de esta separación la estirpe humana siguió ramificándose originando nuevas especies, todas extintas actualmente a excepción de Homo sapiens.

Los parientes vivos más cercanos a nuestra especie son los grandes simios: el gorila, el chimpancé, el bonobo y el orangután. Demostración palmaria de este parentesco es que un mapeo del genoma humano actual indica que Homo sapiens comparte casi el 99% de los genes con el chimpancé y con el bonobo. Para mayor precisión, el genoma de cualquier individuo de nuestra especie tiene una diferencia de sólo el 0,27% respecto al genoma de los chimpancés y de 0,65% respecto al genoma de los gorilas.


PSYQUE del griego psyché que significa alma, es un concepto procedente de la cosmovisión de la antigua Grecia, que designaba la fuerza vital de un individuo, unida a su cuerpo en vida y desligada de éste tras su muerte. El término se mantiene en varias escuelas de psicología, perdiendo en general su valor metafísico: se convierte así en la designación de todos los procesos y fenómenos que hacen la mente humana como una unidad.

La psiquis no es sólo la conciencia del individuo, como tampoco es una suma de su conciencia y su inconsciencia, o siquiera un trinomio entre estos y el superego. Esta diferenciación entre "sectores" que parecen llevar a cabo tareas relativamente definidas fue adoptada y estudiada por Freud, aunque él mismo reconoce que no se trata en verdad de entidades claramente delimitadas, sino parte de un todo, la psiquis.

La Psicología es la ciencia que estudia la mente y la conducta o comportamiento humano, con un amplio enfoque holístico, la disciplina abarca todos los aspectos de la experiencia humana, desde las funciones del cerebro hasta el desarrollo de los niños, de cómo los seres humanos y los animales sienten, piensan y aprenden para adaptarse al medio que les rodea. La psicología moderna se ha dedicado a recoger hechos sobre la conducta y la experiencia, y a organizarlos sistemáticamente, elaborando teorías para su comprensión.

 

Problema de la naturaleza del hombre (esencia)

Podemos empezar enumerando tres tesis: "Naturalista o Monismo", "Esencialista o Dualista", y las contribuciones de la Filosofía hermenéutica.

Naturalista o monismo antropológico

No hay una diferencia esencial entre el hombre y el animal, sino diferencias de grado, de modo que la vida superior del hombre resulta ser una forma más desarrollada, perfeccionada o evolucionada de la serie animal. Las formas más altas de la vida humana (pensamiento, lenguaje, arte, etc.) no son más que las resultantes genéticas de procesos inherentes a las manifestaciones más elementales. Las dos variantes de esta teoría son:

  • la concepción mecánico-formal:

el materialismo, que reduce los fenómenos vitales y psíquicos a fenómenos físicos-químicos;

el sensualismo, que considera que todas las formas de fenómenos psíquicos son formas más complejas de los datos sensibles.

la concepción vitalista: que explica al hombre en su integridad por la vida: el hombre se convierte en el último producto de la evolución vital. Esta concepción se diversifica según qué se considere como decisivo en la variedad de los impulsos vitales. Algunos le dieron importancia a los impulsos nutritivos, otros a los impulsos de poder y otros a los impulsos sexuales.

Esencialista, dualista o dual

Estas afirman que el hombre se distingue esencialmente no puramente de grado, de los demás seres vivos pues en él hay un principio que le pertenece en exclusividad y que entraña la posibilidad de una separación radical entre el hombre y el animal. El principio que diferencia al hombre puede concebirse de distintas maneras: según Oscar Sierra el hombre es el que razona al animal, en cambio el animal por no tener raciocinio no puede razonar al hombre. Según autores del mundo antiguo y medieval, la diferencia básica entre hombres y animales está en el hecho de que el hombre poseería un alma espiritual, no reducible a los elementos materiales que componen el cuerpo humano.

Hermenéutica: El hombre no es algo que viene dado “esencialmente”, sino que se configura a través de sus relatos, mitos, narraciones, saberes, creencias, construcciones culturales. En todo esto tiene una importancia capital el lenguaje, que le brinda la posibilidad de expresión y de “sentido”, pero también le muestra sus límites.

El hombre no está “atado” a algo fijo o estático, sino que se va configurando. El ser humano se debe a un desarrollo temporal (historia) y a la vez a un “proyecto” que le configura como alguien en desarrollo, nunca acabado. En esta historicidad, el hombre no es un espectador imparcial de los fenómenos, sino que se ubica frente a los mismos desde presupuestos “heredados” (tradición) que le orientan.

 

Preguntas fundamentales a las que se intenta responder

En un sentido amplio, las preguntas a las que la antropología filosófica trata de resolver pueden ser tomadas como confusas y oscuras, por ende no hay una definición teórica clara y unánime. Sin embargo, la concepción más compartida para cada respuesta a las preguntas existenciales que se ha planteado el hombre, apuntan hacia un postulado fundamental en que todos los seres humanos, en forma individual, crean un significado propio para dar una esencia y justificar nuestras vidas.

La antropología filosófica no crea ni se inventa los problemas del hombre solamente los encuentra, los reconoce, los asume, los examina críticamente y al contestar las preguntas de una manera positiva podemos sentir asombro o a su vez admiración ya que nos sentiríamos seres trascendentes, pero si no logramos responder las preguntas fundamentales podemos caer en una frustración y desilusión por no haber logrado responder esas preguntas, las cuales son:

¿Qué es el hombre? Por la denominación científica es el Homo sapiens (hombre que piensa), entonces desde ese punto de vista científico seria una especie animal constituida por los seres humanos, perteneciendo al orden de los primates. Sus capacidades mentales le permiten inventar, aprender y utilizar estructuras lingüísticas complejas, matemáticas, escritura, ciencia, tecnología. Ahora desde un punto más espiritual decimos que el hombre es un ser racional compuesto de cuerpo físico y alma, un ser que ama y el mismo que posee un sin número de sentimientos.

¿De dónde venimos? El proceso de evolución biológica de la especie humana (hominización), nos habla de sus ancestros hasta el estado actual, el ser humano desciende muy posiblemente del chimpancé. Ahora desde el punto de vista de la religión fuimos creados por Dios, todo poderoso y omnipotente.

¿Hacia dónde vamos? El ser humano posee libre albedrio, poder de decisión; pero desde un punto de vista más metafísico todos tendríamos un destino. Allí planteamos más preguntas como ¿Cuál es el fin de la raza humana? ¿Existe una misión para mí?, etc.

¿Qué es la muerte? Según el punto de vista de la ciencia de la tanatologia, la muerte es el fin del la existencia del ser, se cumple el ciclo vital de la vida. Pero desde una concepción más espiritual la muerte seria solo el principio de una nueva vida en un más allá.


Como conclusion, cada persona desarrolla a lo largo de su vida una respuesta para cada pregunta de estas, dependiente de su punto de vista personal y su concepcion propia de la imagen del ser humana. La tarea de la antropología filosófica es reunir las conclusiones de las ciencias especializadas y las disciplinas filosóficas, por lo que las respuestas se pueden dar de una manera sistemática a este tipo de cuestiones.

En si se trata de identificar dónde existen las respuestas evidentes o hipótesis metafísicas; pero algo queda en claro la antropologia filosofica solo puede dar respuestas relativas osea sujetas a cambios pues todas las preguntas fundamentales de la existencia humana, no tienen una conclusion absoluta.

1.             CONCEPTO DE ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA

El término “antropología” fue acuñado por O. Casmann en 1596. Pero la antropología filosófica fue fundada por Max Scheler.

o                  Es la disciplina filosófica que se encarga de interrogar acerca de la naturaleza del ser humano. En este sentido, se dice que el hombre se pregunta por su propia esencia.

La antropología física y etnológica presuponen conocimiento de lo que el hombre es e investigan simplemente sus caracteres exteriores o sus obras culturales. La filosofía, en cambio, se plantea como problema el conocimiento que aquellas ciencias presuponen acerca del hombre y se pregunta por la naturaleza fundamental de su ser, se pregunta qué es lo que diferencia al ser humano de todos los demás seres.

Sus temas de investigación son: la relación mente-cuerpo, el sentido de la libertad o finalidad de la existencia humana, el origen del hombre, la esencia humana y el puesto del hombre en el cosmos.

2.             OBJETO DE ESTUDIO DE LA ANTROPOLOGIA FILOSÓFICA

La antropología filosófica investiga al hombre desde una perspectiva totalizadora. Todo lo humano le interesa, pero precisamente en cuanto trasluce la consistencia interna, la universalidad, la substantividad íntima y última de ser del hombre.

La antropología filosófica mira al ser del hombre, a la realidad humana; las ciencias positivas, en cambio, están esencialmente ligadas al fenómeno humano y a las regularidades perceptibles en sus diversas manifestaciones particulares.

La antropología filosófica no es única. Y tampoco lo es la concepción acerca de la existencia humana. En este sentido se afirma que ninguna propuesta antropológica es neutral ideológicamente. El conocimiento del hombre no deja de tener consecuencias para el ser del hombre.

3.             PROBLEMA DEL ORIGEN DEL HOMBRE

1. El creacionismo (Teoría no-científica)

La existencia de los seres vivos se debe a una creación especial. Pero, las características del agente creador son variables tanto en la visión mítica como en la visión teológico-religiosa acerca del origen del hombre

Toda creación es a partir de la nada y la evolución no puede darse pues todas las especies están en permanente reposo como al inicio de la creación. (Fijismo)

La conciencia humana es un atributo que debemos a Dios y por ello es más relevante que la materia.

4.             PROBLEMA DEL ORIGEN DEL HOMBRE

II. Evolucionismo (Teoría científica)

La teoría evolucionista plantea que los seres vivos constantemente tienen que enfrentar una autentica lucha por su existencia. (Principio de selección natural)

La conciencia es una propiedad de la materia pero no de toda materia sino de la del cerebro humano. El ser humano es el único que posee autoconciencia. El hombre ha pasado por un lento proceso de hominización para desarrollarse partiendo de seres inferiores hasta llegar a lo que hoy es.

5.             PROBLEMA DE LA ESENCIA DEL HOMBRE

1. Naturalismo (Spencer, Nietzsche)

La ciencia puede describir al hombre en sus aspectos tanto simples como complejos como si se tratará de un animal más. Existen diferentes razas de hombres. El hombre al igual que otros seres pasa por una etapa de maduración constante. Es un niño, un adolescente, un adulto y un anciano. Pero el hombre es el único animal que tiene excedentes alimentarios que le permiten subsistir. Además, del hombre pueden hacerse estudios estadísticos en cuanto a su tasa de mortalidad o de natalidad. El hombre puede ser descrito y explicado apelando a una metodología científica estándar. Sus creaciones son manifestaciones de su mente pero pueden ser explicados mediante factores empíricos. El hombre es un ser natural: depende del clima, de los alimentos, de su descendencia. Él nace , crece, se reproduce y muere.

6.             PROBLEMA DE LA ESENCIA DEL HOMBRE

2. Espiritualismo

(Platón, Agustín de Hipona, Scheler,)

Lo primordial en el hombre no es la estructura corporal que comparte con otros animales sino su espíritu, es decir, la manifestación de su libertad y consciencia, y sus creaciones culturales. El hombre puede modelar libremente su vida. En cambio, el animal está sometido. El hombre es el ser que sabe decir no, es el asceta de la vida. La pregunta acerca de su esencia le hace descubrir la nada absoluta. Esto le impulsa a seguir preguntando ¿por qué hay un mundo? El hombre concibe así la idea de un ser infinito y absoluto. Existe de esta manera una necesaria conexión esencial entre la conciencia del mundo, la de sí mismo y la de Dios en el hombre.

7.             PROBLEMA DE LA ESENCIA DEL HOMBRE

3. Historicismo (Ortega y Gasset, Dilthey)

El hombre posee y hace historia. La historia del mundo no es sino la historia del hombre. Y la historia del hombre no es algo acabado sino que siempre se viene haciendo. La vida humana no le es dada al hombre como le fue dada a la piedra el caer ni como le fue dado al animal el repertorio rígido de su actos orgánicos. El hombre hace su vida y este hacérsela comienza por ser la invención de ella. Existir es para el hombre esforzarse en que haya lo que aun no hay, es decir, él mismo. La vida humana es producción y fabricación. El hombre es un programa que aspira a ser.

8.             PROBLEMA DE LA ESENCIA DEL HOMBRE

4. Existencialismo (Heidegger, Sartre)

El hombre es la posibilidad de ser libre para el más propio poder del ser. Para la realidad humana ser es elegirse: la libertad es el ser del hombre. El hombre es un ser para quien hay un mundo. El estar en, es estar con otros, es coexistir. El hombre está de inmediato y comúnmente junto al mundo. Cuando le es develado al hombre la estructura del ser, surge el fenómeno de la angustia con respecto a algo aún no determinado: el estar en el mundo. La angustia aisla al hombre en su más propio estar en el mundo. El ser del hombre es ser para la muerte, es la preocupación por su finitud. El hombre es el pastor del Ser.

9.             PROBLEMA DE LA ESENCIA DEL HOMBRE

5. Simbolismo (Cassirer)

El hombre ha sido el creador de las diversas instituciones que existen hoy en día. Él no puede moverse sin la ayuda de esos símbolos que interpreta para acceder a la realidad. El lenguaje, el mito, el arte y la religión constituyen parte de este universo simbólico que conducen a la civilización. La realidad física parece retroceder en la misma proporción que avanza la actividad simbólica del hombre. En lugar de tratar con las cosas, conversa consigo mismo. Se ha envuelto en formas linguisticas, en imágenes artísticas, en símbolos míticos o en ritos religiosos, y no puede conocer nada sin la intermediación de este medio artificial.

10.          PROBLEMA DE LA ESENCIA DEL HOMBRE

6. Marxismo (Marx & Engels)

Los individuos humanos vivientes existen, son reales al igual que sus acciones y sus condiciones materiales de vida. Podemos distinguir al hombre de los demás animales considerando que él produce sus propios medios de vida gracias a su estructura corporal adecuada. Al producir sus medios de vida, el hombre produce indirectamente su propia vida material. Los hombres (o seres sociales) son lo que producen y el modo cómo producen. Esto significa que la esencia humana depende de las condiciones materiales de su producción, no de su conciencia. “El ser social condicional la conciencia social, no a la inversa”. Además, la historia del hombre es la historia de las diferentes fases de desarrollo del concepto de división del trabajo: patriarcalismo, esclavitud, feudalismo, capitalismo.

11.          EL PROBLEMA DEL MAL

Paradoja de Epicuro

¿Cómo así existe Dios que es omnisciente, omnipresente, omnipotente y omnibenevolente y a la vez hay mal y sufrimiento en el mundo?

Si Dios es omnisciente y todopoderoso debería ser capaz de arreglar el mundo según su voluntad. Dado que el mal y el sufrimiento existen en el mundo puede parecer que Dios quiere o permite que existan, por lo que no será perfectamente bueno o no será omnisciente, más bien será ingenuo porque no se percata del mal, o no es todopoderoso ya que no puede arreglar el mundo para eliminar de raíz el mal.

o                  Es decir, ¿Es que Dios quiere eliminar la maldad pero no es capaz? Entonces sería impotente (y no omnipotente) ¿Es capaz pero no desea hacerlo? Entonces sería malévolo (y no omnibenevolente) ¿Es capaz y desea hacerlo? ¿De donde surge entonces la maldad? ¿O es que no es capaz no desea hacerlo? Entonces ¿Por qué lo llamamos Dios?

12.          PARADOJA DE DIOS Y LA PIEDRA

Si Dios es un creador, ¿Dios puede hacer una piedra tan pesada que él mismo no la pueda levantar?

Si la puede crear ya no la podrá cargar, y por lo tanto no será todopoderoso.

Si no la puede crear, entonces Dios no puede crearlo todo, y ya no sería todopoderoso.

Nota: Esta paradoja tiene la misma forma que las paradojas lógicas de Bertrand Russell. Su solución involucra detectar circulos en la definición de piedra. Si toda piedra puede cargarse ¿es correcto decir que hay una piedra que tenga la propiedad de no ser cargada por nadie? ¿Acaso dicho objeto no sería una piedra? ¿O es que admitiendo que es una piedra podemos decir que la propiedad de no ser cargada por nadie no es una propiedad de la piedra ya que dicha propiedad intenta definir algo por medio del círculo vicioso?

13.          PRUEBA ONTOLÓGICA DE SAN ANSELMO

“ Así, pues, ¡oh Señor! , tú que das la inteligencia de la fe, concédeme, en cuanto este conocimiento me puede ser útil, el comprender que tú existes, como lo creemos, y que eres lo que creemos. Creemos que encima de ti no se puede concebir nada por el pensamiento. Se trata, por consiguiente, de saber si tal Ser existe, porque el insensato ha dicho en su corazón: No hay Dios. Pero cuando me oye decir que hay un ser por encima del cual no se puede imaginar nada mayor , este mismo insensato comprende lo que digo; el pensamiento está en su inteligencia, aunque no crea que existe el objeto de este pensamiento. Porque una cosa es tener la idea de un objeto cualquiera y otra creer en su existencia. Porque cuando el pintor piensa de antemano en el cuadro que va a hacer, lo posee ciertamente en su inteligencia, pero sabe que no existe aún, ya que todavía no lo ha ejecutado. Cuando, por el contrario, lo tiene pintado, no solamente lo tiene en el espíritu, pero sabe también que lo ha hecho. El insensato tiene que convenir en que tiene en el espíritu la idea de un ser por encima del cual no se puede imaginar ninguna otra cosa mayor, porque cuando oye enunciar este pensamiento, lo comprende, y todo lo que se comprende está en la inteligencia: y sin duda ninguna este objeto por encima del cual no se puede concebir nada mayor, no existe en la inteligencia solamente, porque, si así fuera, se podría suponer, por lo menos, que existe también en la realidad, nueva condición que haría a un ser mayor que aquel que no tiene existencia más que en el puro y simple pensamiento . Por consiguiente, si este objeto por encima del cual no hay nada mayor estuviese solamente en la inteligencia, sería, sin embargo, tal que habría algo por encima de él, conclusión que no sería legítima. Existe, por consiguiente, de un modo cierto, un ser por encima del cual no se puede imaginar nada, ni en el pensamiento ni en la realidad.” [Este ser es Dios]

14.          SOLUCIÓN AL PROBLEMA DEL MAL

Enumeración: Hemos iniciado explicando la paradoja de Epicuro que trata acerca del problema del mal. Después le dimos una ligera revisada a la paradoja de Dios y la Piedra. Enseguida, propusimos una demostración de la existencia de Dios que propone San Anselmo de Canterbury. Finalmente, nos proponemos resolver este problema del mal aceptando que Dios existe, que es bueno, creador e inteligencia máxima.

Puede ser que veamos lo pequeño y lo exageremos. Quizás el mal que un representante de nuestra especia humana haga no sea tan dramáticamente problemático si es que esto lo comparamos con toda la maravilla que significa la creación. Si comparamos en una balanza el mal humano con el bien divino, nos daremos cuenta de lo poca cosa que han significado las guerras mundiales, los desastres ecológicos y el maltrato animal. Dios ha hecho el universo en un acto de amor. La pregunta es ¿habrá vida en otros mundos? Y si la hay ¿existirá el mal en ellos?

1. Dios permite que haya mal para que el hombre elija. ¿Cuál sería la diferencia entre una humanidad que sólo puede actuar bien y una que pudiendo actuar mal no lo hace porque así su creador lo ha dispuesto? Sencillamente no habría libre albedrío. Si no hubiera mal el hombre no tendría libertad puesto que sólo podría actuar bien. Dios nos pone a prueba a cada momento de nuestra vida para saber si tomamos el camino correcto o si somos pecadores.

2. El mal es cultural . Lo que es bueno es un lugar puede ser que no lo sea en otro. Por ejemplo, en los países asiáticos es costumbre pública quitarse los zapatos para entrar en un recinto familiar. Si esto lo hiciéramos al entrar en una casa peruana de seguro nos botarían de tal lugar por creernos locos o indecentes. En Argentina, es común que dos hombres que se conocen se saluden con un beso en la mejilla. En Perú, difícilmente sería aceptable el que dos hombres se saluden con un beso en la mejilla: lo ideal es estrechar la mano (y en algunos casos esto ocurre hasta en seres que son de géneros diferentes).

3. Dios es omnipotente y está alejado de toda valoración humana . Por ejemplo, en una conocida serie de TV se dijo lo siguiente: “Es muy difícil en momentos así comprender la voluntad de Dios ¿por qué permite que nueve inocentes mueran en la cumbre de sus vidas por una anciana que no debería conducir ya? Pero entiendan que el sentido del humor de Dios es diferente al nuestro: Él no ríe con los chistes de Jaimito o Pepito. No. Dios necesita una ironía compleja y farsas que resultan macabras para nosotros. Nos queda sólo esperar que Dios se haya reído mucho y que una tragedia como ésta no ocurra jamás.” Esto implica aceptar nuestra pequeñez, implica ser humildes para que nosotros mismos no nos creamos dioses en vida. Eso sería soberbia. Nosotros no debemos juzgar a Dios, sólo Dios puede juzgarse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿De dónde venimos y a dónde vamos?

Vicente Galán

El hombre, desde que el mundo es mundo se ha preguntado muchas veces, ¿qué hago yo en esta vida? ¿De dónde vengo? ¿Hay otra vida más allá de esta que vivimos? Y, por supuesto, muchos, a través de los siglos de la historia humana han dado una respuesta a todos estos interrogantes.

Según el punto de vista materialista, somos el producto de la casualidad, nacemos, morimos y todo se acabó; no hay otra vida, no hay Dios, y, aunque estas respuestas no solucionan los grandes vacíos del sentimiento humano por todo lo espiritual, misterioso y transcendental que le rodea, hay unos pocos inocentes que aceptan estas respuestas como válidas.

Desde el punto de vista filosófico (aunque hay varias líneas de pensamiento) la respuesta más popular es que todo comenzó con el agua o en el fuego, por una pequeña célula viva que fue desarrollándose casualmente hasta llegar a ser un ser vivo, un pez o una ave, y así poco a poco, pasar a formas más concretas y desarrolladas, un mono, el cual por el uso va desarrollando facultades y a través de un proceso de milenios llegar a ser el hombre de la actualidad.

Sólo que, si por esta teoría, se nos quiere decir que todas las cosas tienden a perfeccionarse por el uso, y aceptamos esta respuesta como válida, nos encontramos en un verdadero problema racional y lógico, ya que según nuestra experiencia de la vida, todo tiende a deteriorarse y estropearse con el paso del tiempo; en la vida animal y la vegetal y humana , así está demostrado, todo degenera y nada tiende a perfeccionarse, por eso la evolución no nos contesta a esos interrogantes del principio de este capítulo, no nos soluciona las grandes demandas de nuestra conciencia y espíritu, dejándonos aún más confusos, pues no hay elementos que estén evolucionando actualmente, pero estos militantes del racionalismo justifican este problema de la forma más irracional; dicen ellos, pues, de seguro que debe de haber algún eslabón de la cadena evolutiva perdido, y así, tan bonitamente se lo tragan muchos en el día de hoy. La filosofía de la evolución no contesta a las profundas necesidades del ser humano, ni a sus ansias de justicia, respeto mutuo, paz y amor, cosas éstas que sólo se exigen al ser humano, y no entre los monos o los lagartos; además, esta verdad está apoyada por la experiencia racional de todos los hombres de la tierra.

¿Tiene el cristiano respuestas válidas para estos problemas? ¡Claro que sí! Además, espirituales, lógicas y científicas apoyadas por la experiencia universal del individuo.

En la narración del primer libro de la Biblia, sobre la creación, se destaca como única y especial la creación del hombre, a diferencia de la creación animal o de las otras especies, minerales o vegetales.

La creación del hombre, según la historia bíblica, estaba precedida por el anuncio de Dios de que el hombre había de poseer una personalidad que reflejara a su Creador en ciertos aspectos. Dice el relato: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y señoree en toda la tierra y en todo animal...» (Génesis 1:26).

Esto, por lo menos, concuerda con la experiencia universal de todos los hombres que pueblan los continentes de este planeta, por lo menos el hombre y no el mono (aunque las películas de ciencia ficción nos quieran decir que esto último pudiera llegar a ser) es el que señorea y extermina a toda la subcreación animal, y él es el único que domina los elementos físicos de toda la creación.

En el relato más extenso del capítulo 2 del libro de Moisés, llamado el Génesis, se indica que el hombre se relaciona con el orden natural, ya que Dios lo formó del polvo de la tierra, pero también nos informa que el hombre contiene alma, a diferencia de todos los animales, por un acto especial y poderoso de Dios. «Y alentó Dios en sus narices soplo de vida y fue el hombre un alma viviente» (Génesis 2:27).

Repasemos la historia. La imagen no puede ser física, pues Dios es Espíritu, de modo que esto se refiere a la personalidad del hombre, que fue dotado de cualidades racionales y morales, que le distinguen del todo de los animales, aun de los más desarrollados.

Además, los animales sin excepción están sujetos a unas leyes que les impiden ser otra cosa que lo que son, tienen derroteros marcados para siempre, pero el hombre está dotado de voluntad propia, de libertad, pues Dios quería que su criatura coronara de una forma perfecta a toda la creación, y correspondiera libremente a su amor por medio de la obediencia pronta y voluntaria. El apóstol San Pablo nos dice que el hombre completo es... «Espíritu, alma y cuerpo...». Por medio del espíritu el hombre está capacitado para tener comunión con Dios, su Creador, y su alta Dignidad; por medio del alma, asiento principal de su personalidad, es consciente de sí mismo y de los demás seres humanos, y por medio del cuerpo el hombre hace contacto con su medio ambiente material.

Por su desobediencia, el hombre ha caído en desgracia, se ha alejado de su Creador, y por eso sufre las consecuencias y desgracias que él mismo aborrece y desearía erradicar de su propia vida. Para este tema véase "Si Dios es tan poderoso,...".

Concluyo diciendo que el hombre ha sido creado por Dios, que éste se ha alejado voluntariamente de su Creador acarreándose para sí mismo la desgracia y desventura humana,que si nos arrepentimos y volvemos a Dios para hacer su voluntad, de esa forma, nos hallamos a nosotros mismos recuperando la paz y la esperanza con plena seguridad; no hay seres casuales, todas las formas animales pertenecen al orden creativo de Dios, ni tan siquiera el orden ecológico existente es casual, sino mantenido por la Omnipotencia divina.

No hay ni habrá un mono que haga o componga una obra musical como la que estoy escuchando en este mismo momento (El Mesías) de Hándel o cualquier otra de las obras inmortales que el hombre ha realizado.

Como no hay ningún animal que se arregle el día del Señor para ir a la Iglesia y adorarle dándole gracias por la vida preciosa que le ha dado, sencillamente porque no puede, pero tú sí puedes, y tu Creador te invita a que dejes todas las quimeras de esta vida creadas por los hombres, y te vuelvas a Él de todo corazón.

Termino este capítulo con una frase del insigne San Agustín de Hipona:

«Tú nos has hecho para ti, y estamos inquietos en nuestro corazón hasta que éste descanse en ti.
Así mi bien consiste en estar unido a mi Dios; pues si no permanezco en él, menos podré permanecer en mí mismo.»

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