¿PARA QUÉ LA FILOSOFIA EN EL ITA?
La filosofía es atreverse a preguntar en profundidad sabiendo que se desencadenará en un laberinto de cuestiones en que resulta fácil entrar, pero en el que las soluciones son difíciles de conseguir, si es que existen como soluciones definitivas. La filosofía nos permite conseguir nuevas guías y ampliar horizontes en este tránsito terreno que llamamos vida como experiencia existencial. De aquí la necesidad de plantear esta aproximación a la filosofía desde una perspectiva de aplicación práctica de los supuestos teóricos Desde el punto de vista histórico, las ciencias, como aporte especializado del conocimiento, encuentran su origen en el tronco común de la filosofía. Esto dio pié para que en algún momento se hubiera definido como: “madre de las ciencias”. En el momento actual el alto grado de especialización del conocimiento hace pensar que la tarea de esta disciplina del saber ha llegado a su fin; pero lejos de esto reafirma su carácter y utilidad. Todo lo que el hombre ha propuesto en la historia como sistema político, religioso, filosófico etc. tiene como fundamento las ideas que en cada momento cautivan y orientan al hombre como ser histórico. Desde aquí la filosofía sigue siendo necesaria y útil para el hombre. El hombre se interroga por el significado de las cosas y por las relaciones entre estas, lo que significa que la vida en sus múltiples aspectos es problémica y por ende la pregunta siempre estará en primer orden. La admiración, esa actitud que despierta en el hombre el interés por y profundizar en ese conocimiento, resulta ser según Aristóteles el comienzo de la filosofía como una actitud que permite el acercamiento a la explicación de todos los problemas que preocupan al hombre. La filosofía como actitud humana se convierte en búsqueda de respuestas que pretenden dar un sentido a la vida como realidad existencial; de aquí que la filosofía deba estar en íntima conexión con la realidad vital del hombre. La filosofía es expresión de humanidad en el hombre, no sólo de racionalidad sino de espiritualidad. La filosofía tiene en todos los tiempos una función vital. Si todo lo anterior es cierto, la conexión histórica con los pensadores del pasado no puede ser desconocida ya que no partimos de cero y en filosofía, a diferencia de lo que puede ocurrir en otras esferas del conocimiento, en donde los postulados cambian con relativa facilidad, por referirse en su esencia a los grandes interrogantes de la humanidad, el pasado mantiene notable vigencia. Es por eso que la historia de la filosofía debe ser entendida, no como una sucesión de autores, sino, como la conexión entre las preocupaciones del hombre en derrotero histórico. Las preguntas como: ¿Qué es el hombre?, ¿Cómo conoce?, ¿Dónde vive? Y otras de semejante calibre encuentran propuestas de solución en esta disciplina de los amantes de Sofía. La filosofía como asignatura contribuye a generar en los alumnos la agudización de de la actitud crítica frente a la realidad en que se encuentran inmersos. Además de constituirse en un elemento más dentro del plan de estudios pretende generar en los alumnos una actitud vital frente a todo lo que los rodea, sea de índole material, espiritual o ideológica. Es la filosofía al pensamiento lo que el oxígeno a la vida. El estudio de la filosofía es aporte al carácter integral de la formación que se imparte en la institución.